El dial entre preciso y creativo.
Un mismo modelo puede responder siempre igual o variar cada vez. Ese dial se llama temperatura — y conviene saber cuándo subirlo.
Cuánta libertad le das al modelo.
En cada paso el modelo tiene varias palabras posibles, con distinta probabilidad. La temperatura decide cuánto se arriesga: en frío elige siempre la más probable (determinista, repetible); en caliente se permite opciones menos obvias (creativa, variable). Movés el dial y generás:
El cliente pregunta por el estado de su pedido. El asistente responde:
Cada tarea pide su punto.
Datos y decisiones
Cuando la respuesta debe ser exacta y repetible —cifras, estados, reglas— se trabaja en frío.
Redacción con criterio
Para un correo o un resumen con buen tono, sin inventar datos, conviene un punto intermedio.
Ideas y borradores
Para explorar opciones o generar variantes, subir la temperatura ayuda — asumiendo la variabilidad.
Calibramos el dial por tarea para que las respuestas sean confiables.
Cuéntenos su caso y coordinamos una reunión — presencial o por videollamada — para mostrarle un asistente funcionando.